Se calcula que en el Reino Unido hay 3,5 millones de parejas de hecho, muchas de las cuales forman parte de una relación LGBTQIA+. Y que desafortunadamente, no tienen automáticamente los mismos derechos que una pareja casada o en unión civil.
Una pareja no casada debe considerar la posibilidad de celebrar un acuerdo de convivencia, que es un acuerdo jurídicamente exigible entre las partes en el que se describe cómo deben tratarse los bienes de la relación en caso de que ésta termine, ya sea por fallecimiento de una de las partes o por separación de la pareja
Un acuerdo aporta claridad de varias maneras. Por ejemplo:
Para muchas parejas, el proceso de establecer un acuerdo de convivencia significa que tienen la oportunidad de pensar y hablar sobre cómo va a funcionar económicamente la convivencia, lo que significa que las discusiones y conflictos sobre dinero y responsabilidades son menos probables más adelante.