México marcha para exigir justicia por el asesinato del magistrade Jesús Ociel Baena y su pareja

A pesar de que en la República Mexicana se han dado grandes avances en materia legislativa, así como de protección a grupos vulnerables, persisten los desafíos de para la implementación de estas para abordar la violencia de género y la discriminación por orientación sexual e identidad de género.

El pasado lunes 13 de noviembre, México fue sacudido por la terrible noticia de brutal asesinato del magistrade Jesús Ociel Baena y su pareja, Dorian Daniel Nieves Herrera, en su domicilio en Aguascalientes. El descubrimiento de los cuerpos sin vida con signos evidentes de violencia por arma blanca desató una ola de indignación y dolor en todo el país.

Baena se destacó por ser la primera persona no binaria en ocupar un cargo en la judicatura en México y América Latina. Este hito histórico lo convirtió en un referente de la lucha por la inclusión y los derechos del colectivo LGBTQI+ en el ámbito político y judicial. Sin embargo, también atrajo el rechazo y la hostilidad de ciertos sectores conservadores.

Las primeras declaraciones de las autoridades locales apuntaron a un presunto «hecho de emoción sentimental», indicando que las víctimas podrían haberse causado mutuamente la muerte. Estas afirmaciones desencadenaron la furia de organizaciones y ciudadanos, quienes rechazaron esta versión, clamando justicia y una investigación exhaustiva.

El contexto de amenazas y ataques previos a Baena, así como su activismo incansable en la defensa de los derechos LGBTQI+ , generó sospechas sobre la versión oficial de los hechos. Se denunció la inconsistencia de la narrativa y se exigió una investigación imparcial y a fondo que no descarte ninguna línea de indagación.

El asesinato de Baena se sumó a una serie de actos de violencia contra la comunidad LGTBIQ+ en México. Antes de su muerte, Baena había denunciado públicamente amenazas y ataques dirigidos tanto hacia él como hacia otros activistas. El caso de Ulises Nava, un activista de la misma comunidad asesinado en circunstancias similares, fue uno de los eventos que llevó a Baena a solicitar protección a las autoridades.

Tras el impacto de esta tragedia, diversas instituciones, políticos, activistas y la sociedad en su conjunto se han manifestado para expresar su pesar, exigir justicia y reconocer el legado de Baena en la lucha por la inclusión y los derechos humanos.

La respuesta de la sociedad mexicana no se hizo esperar: manifestaciones, concentraciones y veladas en diferentes ciudades del país evidenciaron el clamor por una investigación exhaustiva, transparente e imparcial, que esclarezca este crimen y que no descarte el odio y la discriminación como motivos fundamentales.

La lucha por la igualdad y la justicia continúa en México, donde el legado de Jesús Ociel Baena permanece como un faro de esperanza y un llamado a la acción por la igualdad y el respeto a la diversidad sexual y de género.

El Magistrade se caracterizaba por usar diferentes tipos de prendas que representan su identidad No- Binaria, siendo un ejemplo para toda la comunidad LGBTQI+ Latinoamericana, una persona valiente que a pesar del entorno en el que vivía nunca escondió su identidad de género.

Y es que, tener el valor para hacerlo en una sociedad que se encuentra empezando una transición cultural, es de héroes. Ociel Baena y su pareja, se han convertido en una imagen de lucha bajo estas tristes circunstancias, en un precedente no sólo para México sino también para el resto de los países Latinos.

Los actos de odio y los crímenes no deben quedar impunes y si bien es un desafío complejo, la educación, la cultura de la legalidad, la participación ciudadana y los medios de comunicación son factores de cambio importantes para la mejora y el desarrollo social.

Cada uno, desde nuestras trincheras tiene el deber moral y social de luchar por la justicia y la igualdad, aprendiendo continuamente de otros, siendo voz de quienes la han perdido y se han cansado de luchar solos, pues solamente como sociedad se pueden generar verdaderos cambios culturales, políticos y económicos de cada una de las regiones.

La prevención, atención, sensibilización y sanción a la violencia de género y crímenes de odio hacia diversos grupos son elementos que sin duda incrementarán la confianza en las instituciones y a las autoridades competentes.

En Gay Lawyers protegemos y velamos que los Derechos Humanos sean garantizados, llevando siempre la equidad, diversidad y la inclusión de todas y cada una de las personas como bandera y representación de nuestra causa.

Cynthia Cortés Castillo, Digital Marketing Executive

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